El Gobierno nacional habilitó a pequeñas y medianas empresas a acceder a beneficios fiscales bajo el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) al invertir en proyectos vinculados con la generación, almacenamiento o transporte de energía a partir de fuentes renovables, sin necesidad de alcanzar el monto mínimo de inversión que suele exigirse para otros casos del régimen.
La medida, formalizada por la Secretaría de Energía a través de la Resolución 161/2026 publicada en el Boletín Oficial, permite que estos proyectos puedan acceder a amortización acelerada en el impuesto a las Ganancias y a la devolución anticipada de créditos fiscales del IVA, reduciendo así la carga tributaria y mejorando la competitividad financiera de las empresas que apuesten a la transición energética.
En términos prácticos, la normativa facilita que las inversiones en sistemas de energía renovable —como equipos de generación o almacenamiento eléctrico— cuenten como gastos deducibles más rápidamente, y que las pymes recuperen anticipadamente el IVA pagado en la adquisición de ese equipamiento.
Los beneficios buscan fomentar que las empresas reduzcan sus costos operativos, aumenten su eficiencia energética y contribuyan a una mayor participación de fuentes limpias en la matriz productiva, alineando la política económica con objetivos de desarrollo sostenible

Deja un comentario