Una encuesta que circula entre actores del poder político y económico registra una caída de ocho puntos en la imagen del Presidente. El descenso se produce tras las declaraciones que realizó el Jefe de Gabinete en una entrevista de reciente difusión.
Los números negativos generan reacciones en el círculo rojo. El empresariado y la política tradicional comienzan a hablar del «riesgo» que representaría un giro en la orientación de la gestión actual. La inquietud sobre los próximos pasos de la administración crece en los ámbitos de decisión.
Las críticas al Súper RIGI se intensifican en paralelo. Desde distintos espacios políticos y económicos se señala que la medida no alcanza la magnitud necesaria para enfrentar los desafíos estructurales. Muchos consideran que resulta insuficiente.
Lo más significativo es que comienzan a fracturarse los apoyos que sostenían la gestión. Sectores que en un principio brindaban respaldo ahora expresan dudas y cuestionamientos. Esta erosión del consenso inicial marca un punto de quiebre importante.
En el poder político y económico prevalece la incertidumbre. El establishment local evalúa con preocupación cómo evolucionará la situación en los próximos períodos. La combinación de una imagen presidencial deteriorada y dudas sobre la dirección futura genera un escenario complejo para la administración.
Imagen: Lucas Agustín / Pexels – Con informacion de Ámbito

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